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domingo, 17 de marzo de 2013

Día 2. Aventuras por Amsterdam difíciles de olvidar!!

Desde primera hora de la mañana la luz entra por los grandes ventanales de la habitación, está claro que no tendremos que utilizar despertador. Ayer ya debatimos sobre el tema de las persianas en las viviendas, porque sólo habrá persianas en España? Chicas recordad que tenemos un gran proyecto profesional!

Empezamos bien el día, con el cachondeo de anoche se nos olvidó coger el secador de recepción. Nada como empezar el día bajando y subiendo las "maravillosas" escaleras de nuestro hotel y salir a la calle con este frío para despejarse de golpe... 

Cuando terminamos de ducharnos bajamos a la sala de desayuno que tienen habilitada en el edificio principal. Si queréis disfrutar de mayor variedad de productos tendréis que bajar a primera hora porque no están por la labor de ir reponiendo...
Acabamos de planificar el día antes de salir a la calle en busca de nuevos lugares que llamen nuestra atención.


Ya sabía yo que me dejaba algo! aunque las previsiones meteorológicas lo venían anunciando desde hace días me he dejado el paraguas en casa, así que, no nos queda otra que empezar la jornada con un objetivo común: comprar un paraguas para Ester!
Después de varios intentos fallidos conseguimos el objetivo y ya estamos listas para empezar nuestra ruta por la ciudad.

Empezamos el día callejeando por los alrededores de Heineken Experience donde destacan sus típicas casas, tiendas de productos típicos, bicicletas...


....el precioso canal que bordea toda la avenida principal no nos deja indiferentes.


Enseguida llegamos a uno de los museos más famosos de la ciudad. El Rijksmuseum, guarda las mejores obras artísticas del gran Siglo de Oro holandés del siglo XVII. Si decidís visitarlo podréis disfrutar de un generoso repertorio del maestro Rembrandt. 


Como nuestra intención es pasear y dejarnos llevar por el ambiente de la ciudad, nos conformamos con hacernos la típica foto en la escultura que preside sus jardines.


La lluvia es cada vez más intensa, así que decidimos coger el metro hasta el mercado de las flores. Bajamos en una bonita plaza que parece sacada de un cuento.


El mercado de las flores está situado junto al canal Singel, uno de los más conocidos y atractivos de la ciudad.


Singel es uno de los canales más antiguos de la ciudad, en el siglo XV formaba parte de sus límites. Más que un canal era el agua del foso que bañaba las murallas. Con el tiempo ha cambiado de nombre varias veces. Sobre sus aguas se erige el Puente Torensluis, uno de los más antiguos de la ciudad. A pesar de que quedan pocas casas originales, todavía pueden verse algunas construidas en los años 1600.


Bloemenmarkt, más conocido como el mercado de las flores, remonta sus orígenes al año 1862 cuando los cultivadores de flores venían a la ciudad en barcas a vender sus cosechas. Las barcas amarraban a lo largo del canal Singel y desde ellas se vendían las flores a los mayoristas que se encargaban de repartir la mercancía por el resto de la ciudad. Las antiguas barcazas han sido sustituidas por auténticos invernaderos flotantes. 
La visita al mercado de las flores se convierte en una experiencia inolvidable por su aroma y belleza multicolor.


Si os gustan las flores, las compras y el ambiente de los mercadillos habéis encontrado vuestro lugar en Amsterdam. La calle está repleta de puestos donde comprar todo tipo de flores, bulbos, utensilios de jardinería...


Si es que ya nos conocemos, es entrar en un mercadillo o zona comercial y dar rienda suelta a nuestro instinto comprador!!! Chicas pensáis dejar alguno para los demás???


Creo que no nos ha quedado ninguna tienda por entrar, pero, lo mejor ha llegado al descubrir las tiendas de quesos. 
En estas tiendas se pueden degustar todos los productos que están a la venta y os podemos asegurar que nos hemos tomado nuestro tiempo, pero, lo hemos probado todo!!!



Hemos disfrutado de un aperitivo exquisito y sin gastar ni un euro...


Para poder comparar la calidad de los productos hemos hecho el aperitivo en las tres tiendas de quesos que podéis encontrar en el mercado.... Si me descuido se llevan hasta el carro de los quesos para casa!!


Paseando hemos llegado hasta la Torre de la Moneda que formaba parte de una de las puertas de entrada a la ciudad amurallada.


Si algo nos está gustando de Amsterdam son sus calles llenas de vida, tenemos la sensación de ver monumentos constantemente porque muchos detalles llaman nuestra atención.



Me encantaría seguir paseando, pero, será mejor que me quede descansando mientras Reme y Cristina siguen disfrutando de toda la zona comercial que rodea la Plaza Dam.
La Plaza Dam es desde sus orígenes en el siglo XIII el centro de la ciudad, testigo del ir y venir de montones de ciudadanos y turistas.


El tiempo pasa rápido entre un apetecible té y una interesante lectura sobre la historia de esta conocida plaza...


... la Plaza Dam se fundó en el siglo XIII, desde sus orígenes ha cambiado varias veces de nombre. Dam ha sido además de presa, puerto y mercado, parada de los tranvías de caballos y carruajes durante el siglo XIX, hasta que entrado el siglo XX se trasladó esta función a la estación central. Hasta ese momento, todo el que venía a Amsterdam tenía que pasar por Dam.
El diseño de la plaza es un rectángulo de 100 por 200 metros. En ella se halla el Monumento Nacional, levantado en honor a los caídos durante la Segunda Guerra Mundial...


...franquean la plaza importantes edificios, como el Palacio Real construido en un principio como Ayuntamiento...


...la Iglesia Nueva del siglo XV...


...el famoso Gran Hotel Krasnapolsky de cinco estrellas que recibe a los personajes más famosos del mundo  y el museo de cera Madame Tusseau.


Reme y Cristina vienen a recogerme a la cafetería para irnos a comer y decidimos repetir en el mismo restaurante de anoche. Descansamos un buen rato mientras disfrutamos de la fabulosa comida italiana que nos sirven (12€ por persona).
No ha parado de llover en todo el día y decidimos que se han terminado los paseos por hoy, vamos a pasar la tarde en Heineken Experience! Cogemos el tranvía y enseguida estamos en la puerta del museo sin necesidad de hacer cola para comprar las entradas.


Sin duda, los holandeses están orgullosos de que una de sus cervezas haya conquistado el mundo. La fábrica original de Heineken está considerada como monumento nacional e incluso listada a nivel europeo como uno de los legados industriales más importantes de nuestro tiempo. Ahora forma parte de Heineken Experience, una de las atracciones más visitadas por los turistas que acuden a Amsterdam. 

Chicas preparadas para meternos en el mundo Heineken?????


La primera parte del museo te permite conocer las raíces de la cerveza más popular del mundo; destinada a la historia de una pequeña empresa familiar que se convierte en éxito mundial.



En la sala donde se encuentran los tanques de producción de la cerveza podemos probar la cerveza antes de someterse al proceso de fermentación.


Aunque estamos en plena visita cultural siempre hay momento para confidencias que consiguen arrancar más de una sonrisa!!


El momento más original llega en la atracción 4D donde convertidas en cervezas vivimos todo nuestro proceso de elaboración, embotellado y transporte. Sin lugar a dudas, un divertido y original viaje!!


Si habéis sobrevivido al viaje os espera una cata de cerveza con cursillo intensivo sobre como servir una buena cerveza. Cristina donde están los vasos?


A partir de este momento, los visitantes se convierten en los protagonistas de la visita. Hay mucha variedad de juegos y actividades para hacerte pasar ratos inolvidables. 
Nosotras nos hemos dejado la vergüenza en casa y lo hemos probado todo: hemos hecho de DJ de la sala de baile, no ha quedado foto por hacernos, nos hemos convertido en tiradoras de cañas de cerveza - unas mejor que otras porque yo no podría ganarme la vida como camarera - y el momentazo del viaje ha llegado cuando nos hemos dejado llevar por el karaoke en holandés con baile incorporado....



La visita finaliza en el pub Heineken donde podemos disfrutar de un par de cervezas mientras escuchamos la mejor música de los 80. Como estamos disfrutando de esta escapada, hay momentos que serán muy difíciles de olvidar y seguro arrancarán más de una sonrisa en esos días que no tienes tiempo ni de respirar!!


Cuando nos queremos dar cuenta llevamos más de tres horas pensando en verde y están a punto de cerrar, pero, no nos podemos ir sin comprar unos regalos para nuestros maridos. Que será???

Salimos de Heineken y sigue lloviendo, así que cambio de planes sobre la marcha. Cristina ha decidido que aunque no ha facturado maleta, va a volver a casa cargada de quesos y mostaza; después de todos los que hemos probado no me extraña que queramos comprar, eso sí ahorrándonos unos euros...
De camino al hotel hemos encontrado un restaurante de comida asiática y como somos unas enamoradas de Asia decidimos dejarnos llevar por su gastronomía; hemos gastado 8€ por persona y lo que nos ha sobrado nos lo han puesto para llevar, a esto se le llama comer bueno, bonito y barato.
Esta noche vamos a rememorar viejos tiempos, nos vamos a la habitación en plan "fiesta de pijamas" y marujeamos hasta bien entrada la noche... Acabamos con dolor de barriga de tanto reírnos, está claro que esta escapada es la mejor terapia que nos podían recetar nuestros médicos!!

Prometemos nuevas aventuras holandesas en los próximos días... 





sábado, 16 de marzo de 2013

Día 1. Nos vamos a Amsterdam!!!

Suena el despertador, me levanto llena de energía con muchas ganas de embarcar rumbo a Amsterdam. Por delante tenemos cuatro días para disfrutar de una escapada de amigas donde las conversaciones, confidencias, risas, anécdotas están aseguradas!!
Ha sido una semana complicada y no he tenido tiempo de nada, así que un par de horas antes de que despegue el vuelo estoy metiendo cuatro cosas en la maleta sin poder evitar reírme al recordar las peripecias de nuestra última aventura por París...
Mateo es el encargado de llevarme al aeropuerto donde me esperan Reme y Cristina. Antes de salir de casa me aseguro de llevar los billetes de avión y el DNI; estoy convencida que me he dejado cosas pero como Reme siempre lleva de todo para todas me relajo.

Ellas han sido más puntuales y ya esperan conversando como dos cotorras. Nada más vernos, nos felicitamos porque hoy es 8 de marzo Día de la Mujer Trabajadora y nosotras tenemos mucho que celebrar!!
Antes de pasar el control de seguridad ya estamos lamentándonos por no haber facturado ninguna maleta, nos conocemos y sabemos que no podremos resistirnos a hacer más de una compra...
Los trámites en el aeropuerto pasan muy rápido; empezamos bien el viaje, no hemos embarcado y ya hemos tenido un par de anécdotas difíciles de olvidar... Cuando nos damos cuenta ya estamos esperando en la pista para subir al avión!!


Las dos horas de vuelo que separan Reus de Eindhoven nos sirven para hablar de futuros destinos viajeros mientras los niños que tenemos en los asientos de atrás nos amenizan el vuelo con sus lloriqueos.... Cristina no había más sitios libres!!!
Nada más aterrizar en suelo holandés nos damos cuenta que no volveremos a ver el sol hasta que volvamos a casa. Las previsiones para estos días dan mucho frío, lluvia e incluso nieve.


El aeropuerto de Eindhoven se encuentra a poco más de una hora del centro de Amsterdam y se puede llegar en tren o autobús. Si escogéis la primera opción tenéis que coger un autobús desde el aeropuerto hasta la estación de trenes de Eindhoven y desde allí un tren hasta Amsterdam. Nosotras hemos elegido la opción del autobús, ya que, preferimos ganar tiempo y comodidad a cambio de gastar unos 6€ más.
Air Express Bus es la empresa de transporte encargada de realizar este servicio. Como no hemos tenido tiempo de hacer la reserva en su web, hacemos cola en el mostrador que tienen a la salida del aeropuerto para comprar nuestros billetes de ida y vuelta (40€ ida y vuelta).

Aprovechamos el trayecto en autobús para comernos los bocadillos que hemos traído de casa y acabar de organizar nuestra escapada a Amsterdam.


El autobús nos deja en la Estación Central y mientras llegamos podemos empezar a familiarizarnos con el paisaje que nos acompañará durante estos días: canales, bicicletas, casas típicas...

La Estación Central de Amsterdam es uno de los edificios más imponentes de la ciudad, con una fachada neogótica que no deja indiferente a nadie. La primera vez que vine a Amsterdam se encontraba en obras y los andamios tapaban la impresionante fachada que ahora nos deja alucinadas. Es la estación más grande de todo el país.


El tráfico de tranvías en los accesos de la Estación es brutal y enseguida aprendemos que tendremos que asegurarnos antes de cruzar porque entre bicis y tranvías, cruzar se convierte en toda una aventura en esta ciudad!!


Enfrente de la estación está la oficina de información donde se pueden comprar los bonos de transporte. Hay varias modalidades: desde 2.80€ un billete sencillo, hasta bonos de 24,48 y 72 horas que te permiten utilizar todos los medios de transporte de la ciudad de forma ilimitada. Nosotras hemos comprado el de 72 horas por 16€. (24 horas - 7.5€ / 48 horas - 12€)

Durante nuestra estancia en Amsterdam nos alojaremos en el Hotel Asterisk, se encuentra a 5 paradas de tranvía desde la estación central. Reme y Cristina no dejan de mirar por la ventana, no quieren perderse detalle de los primeros momentos en la ciudad, en menos de diez minutos estamos en la puerta del hotel.
El hotel Asterisk, está al lado de Heineken Experience en una estrecha y tranquila calle, nada más bajar del tranvía nos encontramos con el indicador del hotel.


El hotel tiene habitaciones en el mismo edificio de la recepción y en los edificios que hay junto a el. Hacemos el check-in sin problemas y nos indican que nuestra habitación se encuentra en el edificio siguiente.
Nosotras después de haber estado en el hotel os lo recomendamos porque la relación calidad - precio es muy buena. La ubicación es céntrica y muy bien conectado con las líneas de tranvía principales, la habitación  cumple con creces nuestras expectativas, es funcional y limpia. (90€ las tres noches con desayuno incluido)


Si hay que poner alguna pega serían las escaleras!! Nos ha tocado el segundo piso y subir o bajar estas escaleras se convierte en un deporte de riesgo...


Tenemos muchas ganas de empezar a descubrir lo que nos esconde la ciudad, así que dejamos las cosas en la habitación y nos vamos a dar un paseo en barco por los canales.

Junto al embarcadero se encuentra Heineken Experiencie, nos han hablado muy bien de la visita a este museo y tenemos claro que lo visitaremos.


Como siempre nos vamos fijando en todo nos damos cuenta que hay gente esperando que llegue el barco con tickets de Heineken y no tardamos ni en segundo en ir a preguntarles después de acercarnos y darnos cuenta que en sus tickets pone FREE.
Acabamos de ahorrarnos 15€ que nos pedían por el paseo en barco porque resulta que Heineken ha subido 1€ el precio de sus entradas y a cambio te incluyen un viaje en su barco por los canales!!

Vamos a las taquillas de Heineken y les explicamos que queremos comprar las entradas, pero, que hoy haremos el paseo en barco y mañana la visita; al principio no nos entendían muy bien porque según ellos lo normal es hacerlo al revés. Como nos han visto que insistíamos al final no han tenido más remedio que dejarnos seguir con nuestro plan!!!
La entrada a Heineken cuesta 17€ e incluye, visita al museo + 3 cervezas + paseo en barco. No está nada mal!!!


Aprovechamos para dar un paseo por los canales de la zona mientras sale el siguiente barco.


En el canal de Singelgracht podemos ver los famosos woonboten, barcos-casa. Son grandes barcazas convertidas en completas viviendas con sus habitaciones, salas de estar, baño e incluso jardines. En Amsterdam hay cerca de 2500 barcos-casa.


Si hay algo que nos llama la atención desde primer momento es el silencio y la calma que se respira por estas calles sólo interrumpida por el timbre de las bicis cuando invadimos su carril...



Llevamos unas horas en Amterdam y todavía no nos hemos tomado ni una Heineken, esto no puede ser! Entramos en el bar Carrusel del canal y hacemos el primer brindis del viaje; feliz día de la mujer trabajadora!!


Entre risas y anécdotas si nos descuidamos se va el barco sin nosotras; con las prisas entramos sin que nos quiten el ticket del viaje en barco. 


Está cayendo la noche y la temperatura baja empicada, de todas maneras nos sentamos en la cubierta del barco para poder disfrutar al máximo del paisaje.
Al pasar por delante de los barcos-casas nos sorprende que sus habitantes sigan con sus rutinas sin importarles los flashes de los turistas y las miradas indiscretas...
Chicas una cervecita mientras contemplamos esta ciudad de cuento??


Si Amsterdam es especial durante el día, cuando llega la noche y sus puentes, calles y casas se llenan de luces se convierte en una ciudad inolvidable.



El viaje en barco ha llegado a su fin y nosotras nos hemos quedado con ganas de más, así que como se han olvidado de recogernos el ticket tenemos claro que repetiremos el viaje de día. Esto es lo que se llama amortizar bien el viaje!!

Cogemos el tranvía y nos vamos al centro neurálgico de Amsterdam, la famosa Plaza Dam que a estas horas se encuentra repleta de gente. Callejeamos un rato para ver el ambiente y nos reímos con más de una tienda...


Ya va siendo hora de sentarnos a cenar, después de mirar varios restaurantes nos hemos decidido por la Pizzeria Mas y Mas y ha sido todo un acierto; su carta es muy variada y la cantidad y calidad de sus platos es excelente. Hemos cenado de maravilla, las risas nos acompañan desde que hemos llegado al aeropuerto y no paramos de hablar, parece mentira que podamos estar horas juntas sin callar ni un momento!! (13€ por persona)


Cuando se visita Amsterdam es obligatorio pasear por el Barrio Rojo, en ningún otro lugar podrás encontrar lo que esconden sus estrechas e iluminadas calles.
El Barrio Rojo es el más visitado de la ciudad, donde no se duerme nunca y la noche se ilumina con luces de neón. Detrás de la Plaza Dam se extiende un tejido de calles a orillas de los pequeños canales, repletas de negocios de prostitución, sex shops, espectáculos porno, coffee shops y tiendas de drogas. Es el mejor ejemplo de que en Amsterdam, todo o casi todo, está permitido.
Hoy en día, la prostitución aquí es legal y todas las trabajadoras cuentan con seguros médicos y derecho a pensión. Lo que más llama la atención no es el contenido sino la manera de exponerse; las prostitutas se exhiben en grandes ventanales y escaparates desde donde reclaman la atención de sus clientes. 


Paseamos un rato por la zona, pero, preferimos sentarnos un rato en un coffee shop porque el ambiente de sus calles no nos resulta demasiado agradable.  


El ambiente del coffee nada tiene que ver con el de las calles; risas, anécdotas y muchas historietas que contar!

Os apetece seguir descubriendo nuestras aventuras por Amsterdam??? Os aseguramos que no ha hecho más que empezar...