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viernes, 1 de junio de 2012

Día 15. Conociendo Osaka!!

Nuestro viaje por el País Nipón va llegando a su fin, en un par de días cogeremos el avión que nos llevará de vuelta a la rutina, pero, todavía nos queda conocer la tercera ciudad más grande de Japón. 
Después de un buen desayuno, hacemos el check-out y nos vamos andando a la estación de trenes de Kioto. 
Cuando organizamos el viaje decidimos comprar la JR Pass de siete días, planificando durante esos días la mayoría de los desplazamientos en tren con el fin de ahorrar bastante dinero. Este último trayecto entre Kioto y Osaka tendremos que abonarlo en taquilla; cada cinco minutos salen trenes que unen estas dos ciudades, nosotros decidimos comprar billetes para el tren directo que por 540 yenes nos dejará en media hora en Osaka.
Al llegar a la estación de Osaka seguimos las indicaciones hasta las taquillas para comprar billetes del metro; el trayecto es muy corto, nos tenemos que bajar en la estación de Shinsaibashi donde se encuentra nuestro hotel.
Para nuestra estancia en la ciudad hemos reservado en el hotel Villafontaine Shinsaibashi de la misma cadena que nuestro hotel en Tokio. Hacemos el check-in sin ninguna incidencia y nos dan la llave de la habitación para que podamos dejar nuestro equipaje y empezar a disfrutar de la ciudad.

Tenemos muchas ganas de disfrutar de la visita al famoso castillo de Osaka, así que, dejamos las cosas y nos vamos a coger el metro hasta la parada Tanimachi-4-chome.
Atrás queda la tranquilidad de Kioto, volvemos a disfrutar del ambiente de las grandes ciudades japonesas, las estaciones de metro son muy grandes y futuristas...


Osaka es la tercera ciudad más grande de Japón después de Tokio y Yokohama. El protagonismo mercantil de esta ciudad data de 1586 cuando se construyó el castillo y se animó a los comerciantes de otras zonas a instalarse en la ciudad. En las décadas de 1920 y 1930, Osaka se convirtió en una potencia industrial. Hoy en día, su paisaje urbano está siendo sustituido por una moderna arquitectura.

Nada más salir de la estación del metro nos damos cuenta del ambiente que hay en esta zona, montones de jóvenes se preparan para disfrutar de una jornada festiva.


Para llegar a la zona de la fortaleza tenemos que cruzar por el Parque Nishinomaru y enseguida nos mezclamos con el resto de gente para disfrutar del concierto que están dando y probar varios platos típicos que venden en los puestos de comida que encontramos en varios rincones del parque.



El parque que rodea el castillo ocupa unos dos kilómetros cuadrados y es un lugar muy agradable para pasear, lleno de arboles y zonas de recreo donde hemos encontrado a bastante gente jugando a fútbol y béisbol.



Conforme nos vamos acercando podemos disfrutar de unas bonitas vistas del espectacular castillo.


Un puente sirve de acceso a la zona de la fortaleza.


La reconstrucción actual del castillo de Osaka data del año 1931 y es más pequeña que el original de 1586, pero, permite hacerse una idea de la grandiosidad del original.


La turbulenta historia del castillo de Osaka, el más grande de Japón en su tiempo, comenzó cuando fue sitiado y destruido por el sogunato Tokugawa en 1615. El castillo fue reconstruido, pero, le cayó un rayo pocos años después. Los restos se incendiaron en 1868.
Del período Tokugawa sobreviven algunos edificios auxiliares, entre ellos la torre Tamon y la impresionante puerta Otemon.


Las plantas inferiores de la torre principal albergan una exposición de armaduras y otros objetos bélicos.


Cogemos un moderno ascensor que nos lleva al mirador que se encuentra en la octava planta, nada más salir podemos disfrutar de unas vistas de Osaka impresionantes.




Cuando nos damos cuenta llevamos un buen rato haciendo fotos, decidimos ir a tomarnos unas cervecitas con el castillo de fondo!!


Después de descansar un rato volvemos hacia la estación de metro, hoy hemos madrugado bastante para llegar pronto a Osaka y nos vendrá bien una buena siesta para poder disfrutar del ambiente nocturno de esta ciudad.
Nos despedimos del castillo, os aseguramos que es una de las construcciones más bonitas de todo Japón!!


Dotombori es todo un distrito de entretenimiento en una de las zonas más vivas de Osaka; sus calles están repletas de restaurantes, teatros, tiendas y vida nocturna es la arteria principal de la ciudad.


Volvemos a disfrutar del ruido en las calles, la mezcla de estilos entre las personas, edificios altos llenos de pantallas publicitarias... 


Algunas calles están abarrotadas de gente!


Cada rincón nos sorprende más que el anterior, hay hasta una noria!


Nos los pasamos genial descubriendo las sorpresas que nos depara cada calle; los restaurantes utilizan grandes carteles como reclamo publicitario. En la calle principal encontramos varios restaurantes que ofrecen la posibilidad de probar el famoso pez globo.



El contraste es evidente, al lado de la gran avenida llena de luces, música y color encontramos calles típicas del Japón más tradicional iluminadas por farolillos y con pequeños restaurantes y tiendas de productos típicos.


Mateo pero donde vas? está claro que no se puede resistir a pasar un rato muy entretenido en el museo de las videoconsolas...


Las risas las tenemos aseguradas durante un buen rato, los japoneses son verdaderos seguidores del mundo de los videojuegos.


Nuestra última noche en Japón pasa muy rápido y nosotros nos resistimos a hacer maletas y prepararnos para la vuelta a nuestra realidad. Mientras cenamos recordamos los momentos más divertidos, inolvidables y emocionantes del viaje, que os podemos asegurar que no han sido pocos....






sábado, 28 de abril de 2012

Día 12. Volvemos a disfrutar de Kioto!!!

Nos hemos despertado con el intenso sol que entra por la ventana desde primera hora de la mañana. Nos da pena irnos de Miyajima y decidimos dar un último paseo por la isla; a estas horas reina la tranquilidad porque todavía no ha llegado ningún ferry a la isla.
Vamos hasta el muelle para coger el ferry hasta Hiroshima donde cogeremos el tren hasta Kioto.


No puedo dejar de mirar atrás, las vistas de Miyajima son impresionantes. De esta isla sagrada me llevo momentos difíciles de olvidar.


Conforme avanza el ferry, el gran torii va desapareciendo de nuestras vistas...


Nos paramos a desayunar en una cafetería que encontramos al lado de la estación de tren y cuando estamos listos cogemos el tren hasta la estación de Miyajimaguchi; desde esta estación salen los trenes bala que cubren todos los trayectos . No tenemos que esperar mucho porque el shinkansen hasta Hiroshima nos sale en unos diez minutos.
En una hora y media estamos en la estación de trenes de Kioto y desde aquí vamos a nuestro hotel donde recogemos nuestro equipaje sin problemas y volvemos a hacer el check-in. 
Aunque es pronto decidimos comer y tener toda la tarde libre para visitar un par de templos y disfrutar de varias zonas de Kioto.

Nuestra primera parada cultural la hacemos en el Templo Sanjusangendo. Este templo fue construido en 1164 y quedó reducido a cenizas el 1249, volvieron a reconstruirlo finalizando las obras tal y como las podemos visitar nosotros en 1266.


Sanjusangendo es conocido por un par de aspectos, su estructura de madera es la más larga del mundo


y por albergar 1001 imágenes casi idénticas de Kannon, la diosa de la misericordia. Al entrar nos hemos quedado impresionados, en la zona central destaca la grandiosa imagen de una Kannon con 1000 brazos; sobre su cabeza hay otras diez cabezas más incluida una miniatura de Buda Amida. Dentro del templo no está permitido hacer fotos, así que nos hemos tenido que conformar con fotografiar unas imágenes que hay expuestas en el exterior.



El interior de Sanjusangendo es espectacular y los jardines que lo rodean son dignos de disfrutar. 



Desde aquí nos vamos paseando hasta nuestra siguiente parada en el Templo Kiyomizudera, pero, durante el trayecto nos llama la atención el ambiente tan diferente que se vive en esta ciudad. El ritmo de la ciudad es completamente diferente al de Tokio, aquí hay mucha más calma y es muy normal ver a mujeres en su día a día vestidas con los trajes tradiciones japoneses. 


Si hay algo característico de la ciudad de Kioto son las geishas, hoy tenemos previsto ir a Gion donde es muy frecuente verlas a últimas horas de la tarde. Mi sorpresa ha llegado cuando al cruzar una calle me he encontrado con una Geisha!! bueno la verdad es que no corresponde a la imagen que esperaba encontrar....


Seguimos nuestro paseo y empezamos ver la pagoda del famoso templo, las callejuelas están llenas de tiendas.


Cuando llegas al inicio del templo, no te puedes imaginar la grata sorpresa que te espera una vez cruzas su puerta.


Conforme vas avanzando, dejas la gran explanada con la pagoda de tres pisos a un lado y van acercándote a Kiyomizudera.


El Templo Kiyomizudera también es conocido como el Templo del Agua Pura; es uno de los templos más famosos hecho íntegramente de madera sobre una pendiente de la montaña, aguantado por un conjunto de columnas de madera.



Fue fundado en el años 778 y reconstruido en el 1633, a pesar de ser un templo budista en su interior guarda un santuario sintoísta, el santuario Jishu. 


Kiyomizudera está rodeado de naturaleza y desde sus terrazas tienes unas vistas preciosas de Kioto. El único problema es encontrar un hueco para hacerse una foto porque está lleno de estudiantes!!



En Kiyomizudera se encuentra la fuente de los tres chorros; la tradición dice que cada uno de los chorros aportan larga vida, prosperidad económica y social e inteligencia a todo aquel que la bebe. Cuando vemos la cola desistimos de seguir con esta tradición...



Después de disfrutar de este templo bajamos por Sanmezaka, conocida por como la cuesta de los 3 años, la llaman así porque dicen que si tropiezas en ella tienes 3 años de mala suerte! Pues con el montón de gente que hay tendremos que ir con cuidado... 


En cuanto podemos nos desviamos por otras calles mucho más tranquilas con casas de madera y pequeños jardines así como ryokanes, tiendas de artesanía y restaurantes. Son calles muy peculiares donde merece la pena perderse y disfrutar del ambiente.


De repente, nos encontramos con una imagen gigante de color blanco de la diosa Kannon que llama nuestra atención.


No me lo puedo creer, cuando veo a tres geishas venir hacia donde estamos nosotros. Sus vestimentas, maquillajes, modales, formas de caminar... todo encaja con la imagen que tenemos de una geisha.




Nos habían comentado que es prácticamente imposible hacerse una foto con ellas porque acostumbran a bajar de los coches y entrar en las casas en cuestión de segundos, así que cuando veo que se acercan y al verme con la cámara se paran y me invitan a hacerme una foto con ellas me quedo alucinada! Sus maquillajes, vestidos, complementos y zapatos son impresionantes, yo no puedo dejar de mirar todos los detalles.


Después de este momento único, seguimos paseando por esta zona tan tranquila rodeada de un bosque de bambú, templos y casas de té.



Nuestra siguiente parada la hacemos en el Santuario Yasaka, un pequeño templo donde contrastan sus coloridos edificios uno naranja y el otro verde. Yasaka es el centro de reunión en la celebración del año nuevo.




Nos perdemos un rato en el parque Maruyama, el lugar ideal para pasear y descansar un rato.


Desde el parque vemos el Templo Chion, llama la atención la imponente puerta de acceso es enorme y espectacular. No podemos acceder al templo porque está cerrado, aunque en las guías de viaje recomiendan su visita, ya que, tiene la campana más grande de Japón.


Ya está bien de visitar templos por hoy y nos vamos a descubrir uno de los barrios más famosos de la ciudad conocido como Gion!!

Gion es el barrio de las Geishas por excelencia de Japón y sus tradiciones y costumbres son centenarias. Es además uno de los barrios más famosos y emblemáticos de todo el país nipón. 
La Geisha es una animadora profesional con grandes conocimientos de las artes tradicionales. La profesión data del siglo XVII y actualmente se ha desprestigiado con las actividades de las conocidas como geishas onsen que ofrecen artes más sexuales que clásicos. Las auténticas geishas de Kioto prefieren llamarse Geiko o Maiko en el caso de las aprendizas de geisha.
En primavera y otoño es posible verlas en teatros, el resto del año la única manera de verlas actuar es en restaurantes, casas de té y posadas de lujo.

Las callejuelas de Gion son muy curiosas, con casas de madera, muy estrechas y llenas de restaurantes, tiendas y casas de té.





Una cosa que me ha llamado mucho la atención han sido las indicaciones del nombre de las calles que hay en Gion.


A partir de las 17:00 horas la gente se agolpa en estas calles esperando obtener una instantánea de alguna geisha. Había demasiada gente en la calle principal y nos hemos ido a callejear por las zonas más tranquilas , allí hemos podido ver más de una geisha saliendo o entrando de alguno de los locales de Gion.




Hoy tampoco hemos parado; desde que ha empezado nuestro viaje por el país del sol naciente estamos aprovechando cada momento para descubrir nuevos rincones de este país tan apasionante.
Decidimos ir a descansar un rato al hotel y salir a cenar tranquilamente. Repetimos restaurante, pero, esta vez en lugar de quedarnos a cenar en la barra subimos a la primera planta donde tienen un salón típico japonés con cojines en el suelo y planchas haciendo de mesa.
La experiencia resulta muy agradable, los platos que pedimos nos los cocinan en nuestra propia "mesa", es como asistir a clases de cocina japonesa!!


Alargamos bastante la cena recordando momentos curiosos que hemos vivido en este y otros viajes que hemos realizado, paseamos hasta el hotel disfrutando de la calma que se vive en Kioto.

Al llegar a la habitación caemos rendidos en la cama, a estas alturas del viaje el cansancio empieza a aparecer, pero, superan con creces las ganas de seguir disfrutando de esta aventura nipona!!!!